Un motor, cualquier giro.
Un asistente que responde con tus datos —tus precios, tus horarios, tus reglas— y que cuando no sabe algo lo dice, en vez de inventarlo.
Cada precio, hora y teléfono que dice se compara contra lo que tú cargaste. Si no aparece ahí, contesta que no tiene el dato.
Ciertas frases ni siquiera llegan a la IA: se detienen antes y responden con el protocolo que tú definas.
Consultorio, cafetería, tienda, taller, despacho. Se configura desde el panel; no hay que reprogramar nada.
Entraste desde el enlace del correo. Escribe la contraseña con la que vas a entrar de ahora en adelante.
Una cuenta nueva nace sin permisos: no ve nada hasta que la asignen a un negocio.
Cualquier giro. Si el tuyo no está en la lista, elige «Otro» y escríbelo tal cual lo llamas tú.
Va en la etiqueta que se pega en el sitio.
Producto es lo que se vende, servicio lo que se hace, recurso lo que se aparta. El precio es texto libre: «desde $200» o «según proyecto» son respuestas válidas.
Aquí es donde le cargas la información de tu negocio. Un tema por renglón: a la izquierda de qué trata, a la derecha lo que debe contestar. Lo que no esté aquí, dirá que no lo sabe — en vez de inventarlo.
Lo que no cupo en ningún campo: «pedido mínimo», «garantía», «cobertura».
Con lada de país y sin espacios ni guiones: 52
+ 1 + tus diez dígitos. Para Tuxtla queda
521961 y los siete restantes. No hace falta nada de Meta:
el botón abre el WhatsApp de quien te escribe, con su pregunta ya redactada.
Ninguna viene encendida. Actívalas solo si tu giro las necesita.
Si dejas esto vacío se usa el orden de la plataforma. Solo cámbialo si este negocio trae su propia cuenta.
El mismo widget.js para todos.
Lo único que cambia es data-marca.
<script src="/widget.js" data-marca="mi-negocio" defer></script>
Una falla, una queja o una idea. Lo lee el administrador de la plataforma y te contesta aquí mismo.
Se guarda cifrado. Evita escribir nombres de pacientes: para entender la falla casi nunca hacen falta.
Se descifran al abrir esta pantalla, y queda anotado en la bitácora — también cuando lo haces tú. Son mensajes de personas.
Se descifran solo al abrir esta pantalla, y cada vez que se abren queda anotado en la bitácora — también cuando lo haces tú.
Una cuenta nueva llega como pendiente y no ve nada. Asígnale un negocio y un rol para que entre.
Los cuatro negocios de muestra. Retirarlos solo toca lo marcado como ejemplo: un cliente real nunca lleva esa marca.
Cuando el bot avisa a la agenda o al CRM de un negocio. Si algo falla, aquí se ve sin abrir los datos del cliente.
Quién vio o cambió qué. Solo se inserta: nadie la edita ni la borra, tampoco tú.
Se genera en tu navegador y no viaja a ningún lado.
Cópiala a Cloudflare como CHATBOT_CLAVE. Si la pierdes, los datos
cifrados se pierden con ella: no hay puerta trasera, y ese es el punto.
Le manda una pregunta de verdad a cada proveedor y dice cuál contestó, cuánto tardó y —si falló— con qué error. Cuando el chat dice «se me trabó la conexión», esto responde por qué.
Corre las pruebas del módulo en vivo: ida y vuelta, aislamiento entre negocios, detección de manipulación y rotación de llave.
CHATBOT_CLAVE # la de arriba SUPABASE_URL SUPABASE_ANON_KEY SUPABASE_SERVICE_KEY GEMINI_API_KEY GROQ_API_KEY RESEND_API_KEY # para los avisos